Hay que ingeniarse y de un modo u otro contribuir a la alegría de todos. Esto no se hace sin sacrificio, pues cuantas veces no se tienen ganas de mirar a nadie. Esto es natural, pero no nos podemos olvidar que nuestro plano es el sobrenatural.

Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomini Tuo da Gloriam