Lo que más felicidad nos da en esta vida y más paz, es hacer la Voluntad de Dios en cada momento, pero sin rebeldía, uniendo plenamente nuestro querer al Suyo. Entonces, tenemos con Él la unión más íntima y más real que se puede dar en la Tierra.

Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomini Tuo da Gloriam