Pide al Señor y trabaja por ser humilde. En el fondo, la raíz de todas nuestras dificultades, está en la falta de humildad. Estate siempre dispuesto a rebajarte a los demás por amor a Él, que tanto se humilló por nuestro amor.

Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomini Tuo da Gloriam